Entrevista a Laura Cebrián, investigadora del proyecto en ITE
¿Cuáles son los objetivos de Recilion?
El proyecto RECILION, liderado por Centro Tecnológico de la Energía (ITE), tiene como principal objetivo desarrollar un proceso integral y sostenible para el reciclaje de baterías de ion-litio, optimizando la recuperación de materiales críticos como el grafito, el litio, el cobalto, el níquel y el manganeso. A través de nuevas metodologías, busca mejorar la eficiencia del reciclaje, reduciendo el impacto ambiental y promoviendo la economía circular. Para ello, se centra en varias líneas de trabajo, incluyendo el desarrollo de procesos sostenibles de separación y purificación de materiales, la validación de su rendimiento electroquímico y la evaluación de su posible reutilización en nuevas baterías.
¿Cómo nace el proyecto?
RECILION surge como respuesta a la creciente demanda de soluciones innovadoras en el reciclaje de baterías de ion-litio, impulsada por la transición energética y la electrificación del transporte. Con el aumento del uso de vehículos eléctricos y dispositivos electrónicos, la cantidad de baterías en fin de vida está creciendo exponencialmente, generando la necesidad de métodos más eficientes para su recuperación y reutilización. Además, Europa depende en gran medida de la importación de materias primas críticas, lo que supone un desafío en términos de disponibilidad y costos.
Ante esta situación, RECILION se plantea como una solución estratégica para mejorar la autosuficiencia en el suministro de materiales y reducir el impacto ambiental del desecho de baterías. Se enmarca en el Plan de Acción Estratégico para las baterías de la Comisión Europea y el Reglamento (UE) 2023/1542, que establecen objetivos de reciclado y recuperación de materiales esenciales.
¿A qué problemática pretende dar solución?
El proyecto aborda varios desafíos clave en la gestión de baterías de ion-litio en fin de vida. En primer lugar, busca reducir la dependencia de Europa de materias primas importadas, ya que actualmente la fabricación de baterías depende en gran parte de metales extraídos en otros continentes. En segundo lugar, pretende mejorar la eficiencia y sostenibilidad del proceso de reciclaje, evitando que una gran cantidad de estos residuos terminen en vertederos o sean enviados a terceros países para su tratamiento. RECILION pretende desarrollar una metodología eficiente y sostenible para recuperar materiales clave como el grafito, cobalto, litio, níquel y manganeso.
¿Qué resultados se esperan? ¿O qué resultados parciales tenemos?
Se espera que RECILION desarrolle un proceso de reciclaje más eficiente y sostenible que permita recuperar materiales de alta pureza con menor impacto ambiental y menor coste. Entre los resultados esperados está la optimización de la separación y purificación del grafito, así como la mejora en la extracción de metales del cátodo mediante métodos más ecológicos. Hasta la fecha, se han desarrollado metodologías para la separación del grafito utilizando disolventes verdes y sales fundidas, que consiguen reducir la temperatura de operación de 400 ºC a 160 ºC, así como para la recuperación de metales mediante procesos electroquímicos, reduciendo el uso de productos químicos agresivos.
¿A qué sectores beneficiará este proyecto?
El impacto de RECILION alcanzará a múltiples sectores industriales. Beneficiará principalmente a la industria del reciclaje de baterías, ofreciendo nuevos métodos para recuperar materiales de manera más eficiente y rentable. También será clave para la fabricación de baterías, ya que permitirá reutilizar materiales en la producción de nuevas celdas. El sector de la movilidad eléctrica, incluyendo fabricantes de vehículos eléctricos y empresas de almacenamiento de energía, se beneficiarán de un suministro más estable y sostenible de materiales críticos. Además, RECILION tendrá un impacto en la industria de gestión de vehículos eléctricos en fin de vida, incluyendo desguaces y centros de tratamiento de vehículos, que podrán optimizar la recuperación de baterías usadas.
¿Cómo ayudarán sus resultados a las empresas? ¿Cómo pueden implementarlos las empresas en su día a día?
Las empresas del sector podrán utilizar las tecnologías desarrolladas en RECILION para mejorar la eficiencia de sus procesos de reciclaje, reduciendo costos y aumentando la recuperación de materiales valiosos. Los fabricantes de baterías podrán reutilizar materiales recuperados, disminuyendo su dependencia de proveedores externos y cumpliendo con regulaciones de contenido reciclado en sus productos. Además, los desguaces y centros de tratamiento de vehículos eléctricos podrán optimizar la gestión de las baterías en fin de vida, recuperando componentes de mayor valor. Las tecnologías desarrolladas podrán integrarse en procesos industriales existentes, permitiendo una implementación gradual y adaptable a las necesidades de cada empresa.
¿En qué fase del proyecto estamos?
Actualmente, RECILION se encuentra en una fase de desarrollo y validación de procesos. Se están evaluando diferentes tecnologías para la separación y recuperación de materiales, con el objetivo de optimizar su eficiencia y sostenibilidad. En esta etapa, se están realizando pruebas en laboratorio y se están escalando para verificar el rendimiento de los métodos propuestos. Además, se están analizando los impactos ambientales y económicos de las diferentes soluciones desarrolladas, con el fin de asegurar su viabilidad industrial.
¿Ha habido algún avance?
Sí, se han logrado avances significativos en varias áreas clave del proyecto. Se han desarrollado nuevas metodologías para la separación y purificación de materiales, optimizando la recuperación de grafito y metales del cátodo. Se han desarrollado técnicas para separar el grafito con menor impacto ambiental y procesos electroquímicos para la extracción de metales. Otro avance importante ha sido la validación del comportamiento electroquímico de los materiales recuperados, lo que permite evaluar su viabilidad para su reutilización en baterías nuevas.
¿A qué normativa da respuesta este proyecto?
RECILION responde al Reglamento (UE) 2023/1542, que establece objetivos específicos de reciclado y contenido de materiales reciclados en nuevas baterías en la Unión Europea. También se alinea con el Plan de Acción Estratégico para las Baterías de la Comisión Europea, que busca reducir la dependencia de importaciones y mejorar la sostenibilidad en la cadena de valor de las baterías.
¿Cuáles serían los beneficios para la sociedad?
El proyecto contribuirá a la reducción de la contaminación, al disminuir la cantidad de residuos peligrosos generados por las baterías. También fomentará la economía circular y la sostenibilidad, al reducir la dependencia de materias primas importadas, mejorando la autonomía europea en el suministro de materiales críticos y fortaleciendo la industria del reciclaje de baterías en Europa. Además, reducirá la necesidad de extraer recursos naturales, disminuyendo el impacto ambiental.
¿Qué tecnología e instalaciones de ITE se han utilizado para su desarrollo?
Para el desarrollo del proyecto, se están utilizando diversas infraestructuras y tecnologías del ITE especializadas en reciclaje y recuperación de materiales. Destaca el laboratorio Circular Carbon, enfocado en el reciclaje y la revalorización de residuos de distinta naturaleza, donde se emplean reactores para pruebas de recuperación. El Battery Lab, que cuenta con equipos de testeo de baterías para evaluar electroquímicamente los materiales recuperados y su rendimiento en celda. También se está utilizando el laboratorio de caracterización, que permite analizar las propiedades físico-químicas de los materiales recuperados, garantizando su calidad y viabilidad para su reutilización.
El proyecto RECILION con expediente IMDEEA/2024/72, ha sido financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (IVACE+I) y por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) dentro del Programa de la Comunitat Valenciana 2021-2027.
Fuente: Energías Renovables